A Critical Forum on Television and Media Culture

La info-estructura de los 22 portales o sitios ciudadanos de los países

por: Octavio Islas and Arturo Caro / Tecnológico de Monterrey, State of Mexico

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Introducción

El desarrollo de la economía del conocimiento — en la cual Internet observa un papel central–, ha impuesto profundos cambios en el orden económico mundial. De acuerdo con Neil Postman -quien con Marshall McLuhan son reconocidos como los fundadores de la Media Ecology, Ecología Mediática o “Escuela de Toronto”–, el impacto de toda nueva tecnología no es aditivo sino “ecológico”.[i] Efectivamente, el impacto de Internet en las sociedades contemporáneas es profundo, complejo[ii] e irreversible. De acuerdo con Thomas Friedman, autor del libro La Tierra es plana. Breve historia del mundo globalizado del siglo XXI (2006: 164): “Jamás en la historia del planeta tanta gente ha tenido la posibilidad de buscar por sí misma tanta información acerca de tantos temas o acerca de tanta gente”. Además de la abundante información que hoy es posible consultar a través de Internet, la velocidad en el procesamiento de la información ha registrado notables incrementos. Se estima que a finales de la presente década las computadoras podrían llegar a alcanzar velocidades petaflops, es decir, capacidades para realizar mil billones de operaciones matemáticas por segundo.

El número de usuarios de Internet aumenta cada año. A comienzos de enero de 2007, la World Internet Stats estimaba 1,091,730,861 usuarios de Internet — el 16.8% de la población mundial. La primera tabla, elaborada con base en información de la World Internet Stats, comprende información relativa a la concentración geográfica de los usuarios de Internet en el mundo.

Tabla 1. Usuarios de Internet en el mundo, 2006.
Tabla 1
Fuente: Internet World Stats. Última actualización: 31 diciembre 2006.

El tránsito hacia la sociedad de la información y el conocimiento representa un profundo cambio ecológico en las sociedades, y tomará tiempo. De acuerdo con Alfons Cornella (2002: 2):

“Cambiar hacia la sociedad del conocimiento llevará su tiempo, y para conseguirlo es preciso entender mejor por qué ahora el conocimiento es la clave del crecimiento y la riqueza. Y es preciso que la gente adquiera como valor personal la renovación intelectual; que esto no sea patrimonio de un colectivo, la intelligentsia de la sociedad del conocimiento, sino que sea un valor extendido a todos los niveles de la sociedad”.[iii]

De la tensión creativa entre la cultura de un país -que también comprende su percepción positiva o negativa de lo nuevo, su voluntad o reticencia a innovar, y la disposición más o menos abierta de su estructura política dependerá, según Cornella, (2002:13): “que su sociedad pueda modernizarse mediante el avance tecnológico o, al contrario, se estanque”. Declarar voluntad de cambio para transitar a la sociedad de la información y el conocimiento no es suficiente. La cultura de información es factor clave en la transformación de la economía de la información en sociedad de la información y el conocimiento. De acuerdo con Alfons Cornella (2002:34-35): “un país puede disponer de una potente economía de la información sin que llegue a constituirse en una sociedad de la información (…) y al revés, una sociedad puede estar constituida por ciudadanos y organizaciones informacionalmente cultas sin que ello conlleve automáticamente el surgimiento de una economía de la información”.

El tránsito hacia la sociedad de la información y el conocimiento depende fundamentalmente de dos variables que guardan estrecha relación entre sí: infraestructura e info-estructura. La infraestructura comprende “una red suficientemente dimensionada (es decir, con suficiente ancho de banda), de fácil acceso, barata, abierta a ciudadanos y organizaciones” (Cornella. 2002: 37). La info-estructura “deriva de la idea de que la riqueza de un país con infraestructura no se genera como simple consecuencia de tenerla, sino de usarla, de explotarla. La info-estructura consiste en todo aquello que permite sacar rendimiento de la infraestructura.

El adecuado desarrollo de la info-estructura de un país supone radicales reformas en no pocas instituciones. Algunas de las reformas que propone Cornella son (2002:38): un sistema educativo que tenga por objetivo esencial enseñar a aprender; un sistema ciencia-tecnología que aproveche la capacidad creativa de los ciudadanos y la transforme en nuevos productos y servicios competitivos en mercados mundiales; un sistema legal capaz de responder a los retos que impone la velocidad de desarrollo de las tecnologías; una base de contenidos que haga posible que las actividades de ciudadanos en la era de la información sean más fáciles; un entorno fiscal que facilite el surgimiento y desarrollo del sector información local; una administración que sea ejemplo en el uso eficiente y eficaz de las tecnologías de información.

Análisis de la info-estructura que presentan los 22 portales gubernamentales de los países ubicados en la plataforma continental de América (2006)

El imaginario de las sociedades informacionales –que de acuerdo con Alfons Cornella (2002), sólo es posible concebir con ciudadanos que efectivamente dispongan de una profunda cultura de información-. Aún cuando no pocos gobernantes ya reconocen que del adecuado desarrollo del capital intelectual dependerá la “nueva riqueza de las naciones”, en pocos países hoy es posible advertir que el comportamiento del Estado efectivamente se ajusta al desempeño deseable de todo actor inteligente.[iv] Para no pocos gobiernos la expresividad del Estado digital representa asunto accesorio y secundario. La calidad de la expresividad desplegada en el ciberespacio por el Estado revela cuan honesto es su interés por acceder a la sociedad de la información. La formidable capacidad de las avanzadas tecnologías para transferir información no basta para asegurar que los usuarios recibirán la información que efectivamente necesitan. De acuerdo con Alfons Cornella (2002: 41-42):

“un país puede entrar en la economía de la información mediante un esfuerzo de inversión importante en la creación, adquisición e implementación de sistemas y tecnologías de información, pero eso no es garantía de que, como consecuencia, la sociedad se transforme en una sociedad de la información. Para llegar a ella tiene un papel importante lo que se ha venido a denominar cultura de la información”.

La burocracia acostumbra ignorar las auténticas necesidades de información de la ciudadanía, anteponiendo sus visiones, relatos e intereses. No pocos sitios web y/o portales gubernamentales se apartan del genuino propósito de contribuir al desarrollo de una cultura efectiva informacional en la ciudadanía. Pocos desarrolladores de sistemas de información gubernamental en línea reparan en la importancia de ubicar el desarrollo del sistema en el reconocimiento de necesidades de información cambiantes en el usuario.

En el Proyecto Internet[v] — Cátedra de Comunicaciones Estratégicas y Cibercultura del Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México, desde 2003 hemos venido realizando estudios comparativos de los contenidos y usabilidad[vi] de sitios web y portales de instituciones gubernamentales en América. En el verano de 2006 decidimos centrar nuestra atención en los “portales ciudadanos”, sitios web desarrollados por instituciones de gobierno que advierten la necesidad de concentrar toda aquella información que facilite al ciudadano el acceso a los principales servicios proporcionados por el Estado, simplificando significativamente los trámites.

El estudio de 2006 fue coordinado por Arturo Caro Islas, egresado de la licenciatura en ciencias de la comunicación en la Universidad de Occidente, en Los Mochis, Sinaloa. La captura y procesamiento de la información fue responsabilidad de Janeth Everastico Bautista (Universidad Autónoma de Guerrero); Carolina Apodaca Prieto (Universidad de Occidente); Blanca Talamantes (Universidad Autónoma de Ciudad Juárez); Josué Enrique Bañuelos Peña (Universidad de Occidente) y Luis Zaragoza (Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente).

En el estudio de 2006 — realizado de junio a agosto del año pasadazo-, decidimos centrar nuestra atención en la información contenida en los principales portales ciudadanos o sitios web que asumen tales funciones informativas, de los gobiernos de veintidós países de nuestra plataforma continental: Canadá, Estados Unidos, México, Belice, Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, Panamá, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay, Venezuela.

Nuestra matriz de usabilidad fue el resultado de integrar los contenidos específicos de cada uno de los portales y sitios web gubernamentales, derivando un total de 50 unidades de contenido. Desde la perspectiva del emisor web, hasta el momento de integrar la información — julio de 2006–, nuestra matriz representaría la estructura de información más completa, pues aglutinaría la suma de unidades de contenido consideradas en todos los portales gubernamentales analizados Las 50 unidades de contenido fueron agrupadas en cuatro ejes temáticos: información que se ofrece en el portal; servicios de información; accesibilidad; seguridad y transparencia. Se añadió un quinto campo para estudiar la eficiencia en respuesta por parte de los webmasters.

Tabla 2

1 Información que ofrece el portal

Este eje temático comprendió las primeras 26 unidades de contenido: idiomas, nombre del presidente o jefe de gobierno, estructura del Estado, información del gobierno, agenda gubernamental, directorio del gobierno, perfil de los funcionarios públicos, programas y acciones del gobierno/ programas sociales, leyes, regulaciones, decretos, gaceta oficial, discursos del presidente o jefe de gobierno, relaciones exteriores, embajadas y consulados, gobierno local, educación, salud, vivienda, economía y negocios, medio ambiente, agricultura, cultura, ciencia y tecnología, deporte, turismo, trabajo, estadísticas, efemérides.

Tabla 3

2 Servicios de información

Este eje temático comprendió las unidades de contenido 27 a 35 de nuestra matriz: trámites, formas y servicios en línea, licitaciones, asistencia legal y jurídica, preguntas frecuentes, glosario de términos, chat y foros, URL, recursos multimedia.

Tabla 4

3 Accesibilidad

Este eje temático comprendió las unidades de contenido 36 a 48 de nuestra matriz: página principal, inicio, portada; mensaje de bienvenida del presidente o jefe de gobierno; visita virtual; públicos -secciones para niños, jóvenes, personas de la tercera edad, discapacitados-; sitios relacionados y sitios de interés; medios de comunicación; buscador; mapa del sitio; sistemas de ayuda; nombre del webmaster; correo; dirección; teléfono/fax.

Tabla 5

4 Seguridad y transparencia

Este eje temático comprendió las unidades de contenido 49 y 50 de nuestra matriz.

Tabla 6

5 Resultados generales

Estos son los resultados que arrojó nuestro estudio. Los portales gubernamentales de Canadá y Chile recibieron una alta calificación (88 y 84, respectivamente). Los portales gubernamentales de siete países recibieron una calificación no aprobatoria: Honduras, Guyana, Guatemala, Costa Rica, Surinam, Belice, Paraguay.

Tabla 7

Conclusión

Los resultados que arrojó nuestro estudio ofrecen una útil radiografía del estado que presenta la marcha de las sociedades informacionales en América, pues permiten identificar el tipo de prioridades informativas en las cuales han reparado los responsables del desarrollo de sitios y portales ciudadanos.

Los resultados del presente estudio fueron remitidos a cada uno de los administradores de los portales analizados.

Notas
Una de las mejores explicaciones sobre el impacto del cambio tecnológico en la economía política de las sociedades — tema medular en la ecología de medios–, corrió a cargo del propio Postman, entonces decano de la Universidad de Nueva York, quien el 27 de marzo de 1998 dictó una de las conferencias magistrales del “Congreso Internacional sobre Nuevas Tecnologías y Persona Humana: Comunicando la fe en el Nuevo Milenio, o NewTech´98”, en Denver, Colorado, Estados Unidos. El título de la conferencia fue: “Five Things We Need to Know About Technological Change” (Cinco cosas que necesitamos conocer aceca del cambio tecnológico). Las cinco tesis son: 1. La cultura siempre paga el precio de la tecnología; 2. Siempre hay ganadores y perdedores en el cambio tecnológico; 3. Toda la tecnología tiene una filosofía; 4. El cambio tecnológico no es aditivo; es ecológico; 5. Los medios de comunicación tienden a convertirse en míticos. Véase: Postman, N. “Five things we need to know about technological change”. Fecha de consulta: 12 de enero de 2007.
La complejidad, nos advierte Marcelo Manucci (2004: 28) “es una palabra problema no una palabra solución (…) La complejidad como un estado que se encuentra en el orden y el caos, concebidos éstos como situaciones extremas, situación que los científicos (matemáticos, en particular), denominan fenómenos al límite del caos. Otra definición general se fundamenta en las teorías de la autoorganización, y la define como una tendencia constante y espontánea de un sistema en la que sus elementos interactúan entre sí y con el entorno, dando lugar a patrones de comportamiento global”, sentido en el cual, precisamente, destacamos la complejidad de Internet.
El texto original consigna las itálicas.
David Osborne y Ted Gaebler figuran entre los primeros analistas digitales que anticiparon que las avanzadas tecnologías de información y comunicaciones asumirían un rol fundamental en la positiva reingeniería del Estado. Al Gore -quien admite ser reconocido como primer ciberestadista-, perfiló las bases del nuevo contrato social sobre el cual bien podría reposar el desarrollo de las sociedades informacionales, en un discurso que dictó el 12 de octubre de 1998, conocido como la “Declaración de la Independencia Digital”. La mayor parte de los programas de e-gobierno en el mundo recuperan las tesis expuestas por Gore en el citado discurso. Fecha de consulta: 7 de noviembre de 2006. Richard Rosecrance fue uno de los primeros analistas que reparó en el advenimiento del “Estado virtual” y las condiciones en las cuales se desarrolla la “nueva gobernanza”.
El Proyecto Internet del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México (ITESM CEM), fue creado en 1995 por iniciativa de académicos, investigadores y estudiantes de la licenciatura en ciencias de la comunicación del ITESM CEM. Entre 1996 y 2000, el Proyecto Internet del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México, desarrolló algunos de los principales sitios web del gobierno de México, destacando: Presidencia de la República (1996), PEMEX (1996 y 1998), Cámara de Diputados (1997-2000), Senado de la República (1998).
La palabra usuabilidad, procede del término usability (inglés). Usabilidad nos permite referir el conjunto de técnicas y elementos de medición susceptibles de ser empleados para evaluar la facilidad, rapidez y amigabilidad de determinados productos o servicios. En cuanto a aplicaciones informáticas, de hardware o software, el modelo conceptual de usabilidad responde a necesidades de evaluación de prototipos de diseño centrados en las necesidades del usuario — considerando entre el extenso conjunto posible de prototipos de diseño, páginas web o sistemas de información en línea. Un elemento íntimamente asociado con la usabilidad es la utilidad. En inglés, utilidad + usabilidad se conoce como usefulness.

Castells, M. (1996). The rise of the network society. USA: Blackwell Publishers.

Cornella, A. (2002). Infornomía!com. La gestión inteligente de la información en las organizaciones. España: Deusto.

Osborne, D., y Gaebler, T. (1992). Reinventing government. How the entrepreneurial spirit is transforming the public sector. USA: Addison Wesley.

Rosecrance, R. (1999). The rise of the virtual state. Wealth and power in the coming century. USA: Basic Books.

Imágenes
Imágen cortesía de los autores.

Octavio Islas es director de la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación (ALAIC), coordinador de los consejos editoriales de la revista web Razón y palabra, y la Revista Mexicana de Comunicación. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

Arturo Caro Islas es investigador asociado de la Cátedra de Comunicaciones Estratégicas y Cibercultura del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México, y director de organización de la VIII Convención Anual de la Media Ecology Association.

Favor de comentar.




by: Octavio Islas and Arturo Caro / Tecnológico de Monterrey, State of Mexico

Introduction

Development of the knowledge economy — in which the Internet plays a main role — has imposed deep changes in the economic order of the world. According to Neil Postman — who along with Marshall McLuhan are acknowledged as the founders of Media Ecology, Ecology of the Media or “Toronto School”–, the impact of every new technology is not additive but “ecologic.”[i] Indeed, the impact of the Internet in contemporary societies is deep, complex,[ii] and irreversible. According to Thomas Friedman, author of the book The Earth is Flat. A Brief History of the Twentieth First Century (2006: 164): “Never in the history of the planet has many people had this possibility to look up information by themselves about so many subjects, themes or even about so many people.” Aside from the abundant information that is possible to consult on the Internet today, processing speeds of information has noticed important improves. It’s estimated that by the end of the present decade computers will be able to reach petaflops speeds, meaning, they will have capacity to do about a thousand billion mathematical operations every second.

The number of Internet users increases every year. At the beginning of January 2007, World Internet Stats estimated 1,091,730,86 Internet users — 16.8% of the world’s population. The first chart, elaborated based on information of World Internet Stats, comprehends information related to Internet users in the world depending population in geographical regions.

Chart 1. Internet users in the world, 2006.
Chart 1
Source: Internet World Stats. Last updated: December 31, 2006.

The transition to the knowledge and information society, represents a deep ecological chance in societies, and will take time. According to Alfons Cornella (2002: 2):

“To change towards an information society will take its time, and to accomplish that it’s necessary to better understand why now knowledge is the key to growth and wealth. It is also necessary that people acquire as a personal value, intellectual renovation; this shall not be collective heritage, the intelligentsia of knowledge society, but a value extended to all levels of society.”[iii]

From the creative tension amongst a country’s culture — that also comprehends its positive or negative perception of the modern, its choice or not to innovate, and the availability more or less open of its political structure will depend, according to Cornella (2002:13): “that its society can modernize through technological advances or, be stuck.” To declare a will of change to the society of information and knowledge is not enough. An Information Culture is the key player in transforming the economy of information in the society of information and knowledge. According to Alfons Cornella (2002:34-35): “a country can have a powerful information economy without it becoming an information society (…) and backwards, a society can be constituted by citizens and informally cultured organizations without this meaning the born of an information economy.”

Transitioning towards a knowledge and information society fundamentally depends on two variables that keep a close relation in between: infrastructure and infostructure. Infrastructure comprehends “a sufficiently dimensioned network (broadband), of easy access, inexpensive, open to citizenship and organizations” (Cornella 2002: 37). Infostructure “derives from the idea that a country’s infrastructure richness is not generated just as a consequence of having it, but to use it, to exploit it. Infostructure consists in all that allows getting the best utility off infrastructure.”

The adequate development of infostructure in a country supposes radical changes in many institutions. Some of the changes proposed by Cornella (2002:38) are: an educative system that has as an essential objective to teach how to learn; a science-technology system that takes advantage of the creative capacity of the citizenship and transforms it in new products and competitive services in global markets; a legal system capable of responding to the challenges imposed by the velocity to which technologies develop; a content base to ease the activities of citizens in the information era; a fiscal environment that softens the coming and development of a local information sector; an administration that can set an example in the efficient use of information technologies.

Analysis of the Info-Structure presented in the 22 web gateways or citizen targeted government websites of countries located in the continental platform of America (2006)

The imaginary of informational societies — that according to Alfons Cornella (2002), it’s just possible to conceive with citizens that effectively have a deep information culture available. Even when not many governors acknowledge that the “new wealth of nations” will depend on the adequate development of intellectual capital, today is possible to notice in a few countries that the State’s behavior effectively adjusts to the desirable outcome of every intelligent actor.[iv] For many governments the expression of the digital State represents an accessory and a secondary issue. The quality of the expression displayed in cyberspace by the State reveals how honest their interest is to access the information society. The wonderful capacity of advanced technologies to transfer information is not enough to assure that users will get the information the actually need.

Bureaucracy is used to ignore the actual informational needs of the citizenship, therefore putting upfront their own visions and interests. Not few websites and/or governmental web gateways distance themselves from the genuine purpose of contributing to the development of an effective informational culture in citizenship. Very few developers of online governmental information systems take into account the importance of incorporating into the development of such systems the recognition of how the needs of information in users changes.

The Internet Project[v] — Cátedra de Comunicaciones Estratégicas y Cibercultura of Tecnológico de Monterrey Campus Estado de Mexico, has been conducting since 2003 comparative studies of contents and usability[vi] of websites and web gateways of governmental institutes in the American continent. In the summer of 2006 we decided to center our attention on “citizen targeted government websites,” websites developed by government institutes that foresee the need to concentrate all information that eases citizen access to every main service provided by the State, certainly simplifying some actions that had to be done in person at government offices before.

The 2006 study and research were coordinated by Arturo Caro Islas, a Communications graduate from Universidad de Occidente, in Los Mochis, Sinaloa, Mexico. The processing of information was done by Janeth Everastico Bautista (Universidad Autónoma de Guerrero); Carolina Apodaca Prieto (Universidad de Occidente); Blanca Talamantes (Universidad Autónoma de Ciudad Juárez); Josué Enrique Bañuelos Peña (Universidad de Occidente) y Luis Zaragoza (Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente).

In the 2006 study — done from June to August of said year–, we centered our attention in websites with the aforementioned characteristics and from the following countries: Canada, the United States, Mexico, Belize, Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, Panama, Argentina, Bolivia, Brazil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Peru, Surinam, Uruguay and Venezuela.

Our usability matrix was the result of integrating the specific contents of each and every website and web governmental getaways, deriving in a total 50 units of content. From the perspective of a web emissary, to the moment of integrating the information — July of 2006–, our matrix would represent the structure of the most complete information, because it would conjoin the sum of content units considered in every website analyzed. Those 50 units of content were grouped in 4-themed axis: information offered at the web getaway; information services; accessibility; security and transparency. A fifth one was added for efficiency in contacting the webmasters or those responsible of such websites.

Chart 2

1 Information offered at the web gateway

This theme axis includes the first 26 units of content: languages, president or head of State info, state structure, government information, governmental agenda, government directory, profile of public functionaries, government / social programs, laws and regulations, official gazette / magazine, presidential or head of State speeches, exterior relations and embassies, local government, education, health, housing, business and economy, natural environment, agriculture, culture, science and technology, sports, tourism, jobs, statistics, holidays.

Chart 3

2 Information services

This theme axis includes the units of content located from 27 to 35 in our matrix: applications, forms and online services, service-prior-asking, legal assistance, frequently asked questions, glossary, chat and discussion rooms, URL, multimedia.

Chart 4

3 Accessibility

In this theme axis, the units of content studied were the ones located from number 36 to 48 in our matrix: homepage, welcome message by president or head of state, virtual tour, information targeted to specific audiences (kids, youth, adults, handicapped), links, media, search engine, map, help, webmaster name, e-mail, address, tel./fax.

Chart 5

4 Security and Transparency

This chart includes the units located in the spots 49 and 50 of our matrix.

Chart 6

5 General results

These are the results obtained from our study. The web gateways of Canada and Chile received high ratings (88 and 84, respectively). The web governmental gateways of seven countries received a disapproval rating: Honduras, Guyana, Guatemala, Costa Rica, Surinam, Belize and Paraguay.

Chart 7

Conclusion

The results obtained from our study offer a useful overview of the current status in the development of information societies in America, therefore to allow identifying the kind of information priorities of the webmasters and responsible of said web governmental getaways and websites. The results of this study and research were sent to each and every one of the administrators of the analyzed websites.

Notes
One of the best explanations about the impact of technological change in political economies in societies — a core theme in media ecology–, comes from Postman himself, then dean of NYU, who in march 27, 1998, was a keynote speaker at NewTech’98, in Denver, Colorado, United States. The title of his keynote was: “Five Things We Need to Know About Technological Change”. The five theses are: 1. Culture always pays the price for technology; 2. There are always winners and losers in technological change; 3. Every technology has a philosophy; 4. Technological change is not addictive, it’s ecological; 5. Media outlets end up becoming mythical. Source: Postman, N. “Five things we need to know about technological change”. Website consulted on January 12, 2007.
Complexity, as signaled by Marcelo Manucci (2004: 28) “is a problem word not a solution word (…) Complexity as a state found in order and chaos, conceived as extreme situations, situation that scientists (mathematicians, in particular), denominate phenomena at the limits of chaos. Another general definition is based in theories of self-organization, and is defined as a constant and spontaneous tendency of a system in which its elements interact amongst themselves and with the environment, giving place to patterns of global behavior.” This is the sense in which, precisely, we see the complexity of the Internet. [Editor's note: translations from English to Spanish were provided by the authors, and subsequently edited for clarity during the production process - jl.]
Emphasis based on the original.
David Osborne and Ted Gaebler were amongst the first digital analysts that foresaw how advanced communication and information Technologies World assume a fundamental role in the positive re-engineering of the State. Al Gore –who admits to be acknowledged as the first cyber-statistic-, profiled the basis of a new social contract over which could reside the development of informational societies, in a speech he gave on October 12, 1998, known as the “Declaration of Digital Independence”. The majority of the e-government programs in the world recover the thesis exposed by Gore in said speech. Website consulted on November 7, 2006. Richard Rosecrance was one of the first analysts who saw the coming of a “virtual State” and the conditions on which such governance would develop.
Proyecto Internet (Internet Project) of Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de Mexico (ITESM CEM), was created on 1995 by an initiative of academics, investigators and students of the Communications major of ITESM CEM. Between 1996 and 2000, the Internet Project of Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de Mexico, developed some of the most important websites of the Mexican government, like: Presidency (1996), [The National Petrolium Industry in Mexico] PEMEX (1996 and 1998), Congress (1997-2000), and Senate (1998).
Usability allows us to determine the group of techniques and elements to size up or study and evaluate the easiness, quickness and the level of user-friendly factors on determined products or services. Talking about hardware or software in the computer world, the model concept for usability answers the evaluation needs of design prototypes centered on the needs of users — considering the vast number of design prototypes, websites or online information services. An intimately related element to usability is utility. Utility plus usability is also known as usefulness.

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Co-Author: Octavio Islas is Director of the Cátedra de Comunicaciones Estratégicas y Cibercultura del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de Mexico. Also director of ALAIC (Latin-American Association of Communication Investigators), coordinates the editorial boards of Razón y palabra web magazine, and Revista Mexicana de Comunicación. Member of the National System of Investigators (SNI).

Co-Author: Arturo Caro Islas is an associate investigator and researcher of the Cátedra de Comunicaciones Estratégicas y Cibercultura del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de Mexico. Head of coordination of the 8th Annual Convention of the Media Ecology Association.


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